Estudiantes mexicanos crean un traductor de lenguaje de señas

En México existen un total de 498 mil 640 personas sordas, según el último censo del INEGI en 2010. Con el fin de generar nuevas alternativas que promuevan fluidez de la comunicación con personas con discapacidades auditivas, estudiantes de la carrera de sistemas e ingeniería en electrónica del Instituto Tecnológico de Querétaro (ITQ) diseñaron un dispositivo traductor de lenguaje de señas.

El proyecto fue desarrollado por los estudiantes Joshua Israel Gutiérrez Pedraza, Patricia Estefanía López Burgos y Edilberto García Fernández.

Al respecto, el estudiante del ITQ Joshua Israel Gutiérrez Pedraza informó que el proyecto surgió ante las dificultades de comunicación que vive con algunos de sus familiares que presentan esta discapacidad y la falta de conocimiento que se tiene en relación con el lenguaje de señas.

“Fue entonces que surgió la idea de desarrollar un dispositivo o interfaz que permitiera la comunicación de una manera más fluida con las personas sin importar esta discapacidad, nos enfocamos en la cuestión auditiva porque las personas sordas tienen también la discapacidad de hablar”, indicó.

Por su parte, el estudiante Edilberto García Fernández explicó que se trata de un dispositivo que, por medio de una cámara infrarroja, detecta los movimientos de las manos del usuario para hacer una vectorización.

Estamos empleando ese dispositivo para poder manejar el lenguaje de señas, que cuando las detecta describe si se trata de una letra, una palabra, conjunciones o espacios, y a partir de ahí se crea una cadena de caracteres. Nos estamos enfocando en generar esa base de datos que llevará cada uno de los caracteres, es decir, letras, palabras, ciertos movimientos de la mano, ángulos, posiciones, giros y gestos; hay letras que no nada más es la posición de la mano sino que van acompañadas de un gesto completo. La aplicación se encargará de ligar todo eso y al final nos arrojará un texto dependiendo cómo lo configure el usuario”, destacó.

Por su parte, la estudiante del ITQ Patricia Estefanía López Burgos puntualizó que aunque el proyecto está diseñado para computadoras, la siguiente etapa será adaptarlo para tabletas y teléfonos móviles.

“Para su uso en teléfonos móviles nada más se necesita una base fija donde esté el dispositivo, para que ellos puedan moverse y empezar a hacer los gestos, y como tendría la misma aplicación que conectamos en las computadoras, se encargaría igual de detectar todas las señas y ya después traducirlas a palabras”, abundó.

Después de desarrollar esa etapa del proyecto, según López Burgos, la idea del equipo es implementarlo en instituciones públicas ya que, dijo, mucha gente con esta discapacidad no recibe los servicios que necesita por falta de personal capacitado para entender el lenguaje de señas.